Marina estudiante y sola anda por la ciudad

Marina es una joven universitaria de veintiun años de edad que estudia ahora la carrera en ciencias políticas. El sueño de Marina o “John” a modo todos la llaman tiernamente, es llegar a convertirse alguno fecha, en alguno importante adentro del mundo de la política.
“John” es una hermosa chica de piel blanca tanto cerámica, su melena es larga y lacia de un color carmesí atezado, que hace un poderoso contraste con sus grandes y profundos ojos verdes y labios rosados, de mediana medida, posee unas espectaculares curvas , unos grandes pechos y anchas caderas, y generosas asentaderas, con una talle diminuta que por lo general cubre con traje asaz holgada que la obligan a ataviar sus recatados padres, con quienes vive desde chiquilla. Al ser hija única, estos se han vuelto excesivo sobreprotectores con ella, no permitiéndole tener novios inclusive que termine sus estudios universitarios.
El padre de John, Ernesto, es un hombre modesto tal cualquiera tercero. Trabaja tal directivo en una tienda de insumos para restaurantes, lo que le deja lo suficiente para llevar los gastos de su casa en forma pellizco austera y limitada, por lo que haberes los estudios de su hija con conveniente atolladero, al ser poco machista y chapado a la antigua jamás permitió que su mujer trabajara en sus veintidos años de matrimonio, por lo que todos los problemas económicos recaen directamente sobre él, Martha su compañera, es la clásica dueña de casa dedicada por completo a su hogar. Al ser el uno y el otro huérfanos y escaso tener familiares cercanos Ernesto y su Martha son la única cepa de John en el mundo.
Un amanecer John fue a buscar a su padre a la tienda, adonde él trabajaba, escaso confiscación, al llegar al repisa no había ningún agente, extrañada la joven, comenzó a ir los pasillos del lugar y desprovisto fijarse chocó con un hombre sobrado bien parecido, con cuerpo fornido de cerca de treinta años de edad con cabello castaño y ojos verdes a modo los de ella, que bien pudiera pasar a modo su hermano. Inmediatamente, John, avergonzada se disculpó con el hombre diciendo….
John: ¡Lo siento señor! No lo ví, lo que pasa es que estoy buscando al gerente y no me fije que usted estaba acá.
El hombre sonriendo y tocando atentamente el hombro de John, a modo si de una vieja amiga se tratara, le dijo: “No se preocupe doncella, ¿Está buscando a donación Ernesto?
John: Así es, él es mi padre, ¿de albur no sabe dónde está?
El hombre contesto: “¡Claro! Don Ernesto fue por unas cajas a la parte de atrás, no débito de tardar” y extendiendo su mano hacia John, se presentó: “yo soy Andrés, tengo un mesón de comida cosmopolita cercano aquende, en el tiempo que quieras puedes ir a disfrutar de nuestros címbalo, te encantarán. ¿Cuál es tu nombre?
John: Soy Marina, pero todos me llaman John.
Andrés: Ya que mucho gusto John, en el tiempo que gustes puedes ir a conocer mi taberna.
En ese momento Ernesto, el padre de John, regresó cargando unas pesadas cajas que puso en el soporte, mientras animadamente saludaba a Andrés…
ernesto: ¡Andrés! ¡Veo que ahora conociste a mi hija! , es igual a su padre en lo bien parecida y en lo astuto, Imagínate que estudia ciencias políticas en la cátedra, y está en su último año, hoy por titularse.
Andrés: Por consiguiente muchas felicidades, a ver si en el tiempo que se titule van a festejar a mi taberna, ahora que soy demasiado buen parroquiano suyo donación Ernesto.
Ernesto: ¡Vaya Andrés! Tú efectivamente que no pierdes oportunidad de promocionarte.
Andrés: El crédito habla por efectivamente mismo Don Ernesto, así últimamente no nos damos abastecimiento con tanto trabajo, y necesito más personal, quería pedirle de ayuda dejar estos volantes acá, ocupo gente que trabaje medio espacio, es para faenas sencillas y la haberes es buena. Igual si usted conoce a algún que le interese, le agradeceré que me lo recomiende.
Ernesto: No te preocupes Andrés, tú déjalos próximamente, que con esta crisis económica lo que escoria son solicitantes y lo que falta es empleo. La vida está cada vez más dura.
John era consciente de la situación económica que atravesaban sus padres, sabía que pronto antílope la paulatino crisis, el trabajo de su padre no sería suficiente para costear sus estudios universitarios, por lo que se armó de valor y a escondidas de su padre contactó a Andrés, tomando sus realidades de uno de los volantes que dejó en la tienda. La pelirroja sabía que con lo preciso y orgulloso que era su padre no le permitiría aplicarse y estudiar al mismo años, pero ella lo hacía por una buena razón, actualmente que no quería ser una carga más para sus padres. Andrés acordó con John no contar nulidad a su padre, y le dio un puesto sencillo de lavaplatos, que bien no era nadie glamuroso, le permitía a John ayudarse con sus estudios. La joven tuvo que comenzar a mentir a sus padres, diciéndoles que el dinero que ganaba se trataba de una beca que le daba la escuela y justificando las horas externamente de casa con supuestos “proyectos académicos” que realizaba con sus compañeras de claustro.
Un mes en seguida de que John exteriormente contratada en el comedor, dio muestras de su eficacia y responsabilidad. Curiosamente la cajera había renunciado al bufé por lo que Andrés considero a John para el puesto.
estudiante-eroticaAndrés: John, de afirmación estoy persuadido que manejaras bien este puesto, he visto que eres una chica bastante responsable y dedicada y sé que necesitas el dinero para ayudar a tus padres, conozco a tu padre hace años y estoy seguro que eres algún confiable, pero necesitarás cumplir con varias condiciones si quieres tener el puesto….
John: “¿En confirmación Andrés? ¡Muchas gracias!”- dijo la joven mientras abrazaba efusivamente a Andrés.
Andrés permaneció abrazado de John y sutilmente otero los ojos y olfateó su cabello disimuladamente desprovisto que esta se diera cuenta ¿Sería posible que aquella jovencita estuviera despertando poco en él? Andrés permaneció en una “aparente calma” y separándose de los brazos de John le dijo con seriedad fingida.
Andrés: John, aún no he dicho que te quedarás con el puesto, primeramente necesito que te comprometas a cuando menos estar por las tardes seis horas, y no solo de lunes a viernes, sino también los fines de semana. Además no quiero que tus estudios afecten con el funcionamiento del restaurante, deberás considerar incluso la posibilidad de salir de la ciudad un par de días de vez en cuando.

John: No te preocupes Andrés, yo veré la manera en cómo organizar mi horario para cumplir con el restaurante, Lo que me preocupa es que mi papá no sabe que trabajo aquí y no sé cómo pudiera justificar salir de la ciudad, tu sabes que él es muy estricto y ni siquiera me permitiría viajar.
Andrés: ¿Ni por cuestiones del colegio?
John: “Bueno, siendo así no creo que ponga problemas, pudiera decirle que son cuestiones de la escuela.”- Dijo sonrojada y no muy convencida.
Andrés: John lo que menos quiero es causarte problemas, si crees que no podrás será mejor que considere a alguien más y continuamos como hasta ahora.
John: ¡No Andrés! ¡Por favor, no contrates a nadie más! Verás que yo puedo con todo.
Andrés: Hay otra condición más, necesito que dejes esas ropas de abuelita en el locker del restaurante y que uses el uniforme, el prestigio del negocio es importante y con esa ropa holgada y anticuada no proyectas buena imagen, no estaría de más que también hicieras algo más con tu cabello y maquillaje.
John: Eso no es problema Andrés, puedes contar con eso. Si visto así, es porque mi padre no me permite vestirme de otra manera.
Durante los meses siguientes John cumplió con todas las condiciones establecidas por Andrés, se sentía como Clark Kent y Superman, en las mañanas cuando iba a la escuela era una, y por las tardes cuando trabajaba en el restaurante era otra completamente diferente, más bella y más sofisticada, aunque el uniforme era algo formal, sin duda era mejor que sus viejas ropas holgadas y dejaba ver un poco más de su anatomía. Andrés no pudo estar más feliz por el cambio, cada día iba surgiendo una atracción cada vez mayor entre los dos, roces sutiles de sus manos, miradas cada vez más provocativas, incluso un par de veces estuvieron cerca de besarse, pero había demasiada gente alrededor. Al cabo de tres meses de constante coqueteo, se dio la oportunidad que Andrés tanto estaba esperando. En la ciudad vecina a seis horas de distancia se realizaría una importante convención y habían contratado el servicio de banquetes del restaurante de Andrés. Andrés había contratado otra cajera además de John que se encargaba de cubrir el turno nocturno, y encontró sumamente tentador llevar con él a John para ayudarlo en la organización del evento, que en total duraría tres días.
John estaba bastante nerviosa y algo inquieta puesto que de nuevo había mentido a sus padres, haciéndoles creer que iría a un concurso de oratoria interestatal que duraría tres días, prometiéndoles llamarles desde el hotel a diario. Durante el trayecto, en la camioneta de Andrés, la tensión sexual podía respirarse en el aire, era indudable que ambos gustaban uno del otro pero nunca habían tenido tiempo hasta ese momento para conversar cosas que no fueran del trabajo. Pasaron vario tiempo hablando de cosas triviales, de los gustos de cada quien, anécdotas con amigos, de los estudios, el clima, la política, etc. Hasta que Andrés comenzó a cuestionar a Katt sobre su vida romántica.
Andrés: Y dime John, ¿Tienes novio ahora?
John: ¿Hablas en serio Andrés? Entre la escuela y el restaurante no me queda tiempo para nada más.
Andrés: En verdad no puedo entender como una chica tan linda aún no tiene novio ¿hace cuánto no tienes novio John?

John: Te reirías de mí si te lo dijera…
Andrés.- Jamás lo haría, anda por amparo, cuéntame…
John: Jamás he tenido novios formales, solo noviecitos de escuela, de manita sudada, mis padres no quieren que tenga prometido inclusive que termine mis estudios.
Andrés.- ¿estás hablando en serio?
John.- no tengo porque mentir
Andrés.- ¿Entonces jamás has tenido partes?
John se bochorno, la aclaración le incomodó un exiguo pero a la vez le exitó comenzó a sentir tal se humedecía sutilmente su matriz y se erizaba su piel…
John.- que preguntas Andrés!!!! Qué pena!!
Andrés.- Anda, creo que nos hemos tratado lo suficiente para que haya confianza a través de nosotros dime todo lo que es lo más allí que has llegado con alguno?
John.- Espero no pienses mal de mí Andrés, es que es poco asaz íntimo…
Andrés.- Nunca lo haría John, creo que eres una mujer extraordinaria, solo quiero que tengamos más confianza dentro el uno y el otro, tú incluso puedes preguntarme lo que gustes…
John: Y tú eres demasiado baqueteado en eso?
Andrés: Lo frecuente que cualquiera hombre de mi edad, no me considero ningún ligón.
John: ¿Alguna vez te has amado, Andrés?
Andrés: mmmmm, en este momento me siento amado pero no sé si ella se dé cuenta.
John: En serio? Y de quién?
Andrés: Es una mujer encantadora, que se esfuerza por adquirir lo que quiere, es una gran mujer, demasiado atractiva, con unos ojos hermosos que cada vez que los veo me pierdo en ellos, pero no sé si ella sienta lo mismo que yo.
John: ¿y porque no se lo preguntas?
En ese momento Andrés y John llegan a su destino, por lo que la plática toque inconclusa. Al momento de registrarse en el alojamiento, al parecer los encargados solo han reservado una habitación en lugar de dos, y les es imposible proporcionar otra porque debido a la convención el alojamiento está a reventar. John se encuentra roja a modo tomate y mil cosas le pasan por la cabeza pero Andrés la tranquiliza diciéndole que no se preocupe. La recepcionista del alojamiento los confunde con hermanos y les proporciona la llave. Andrés disimula la alegría que le da la confusión e invita a katt a aumentar sus cosas a la habitación mientras el comienza con los proyectos del hecho.
Un par de horas posteriormente, Andrés entra a la habitación mientras Katt está tomando un aseo, Andrés escucha el chirrido de la regadera, acompañada de una animada armonía que Katt puso mientras se bañaba, por lo que esta no se dio cuenta que Andrés estaba allí, a modo el inmersión no tenía la llave puesta , Andrés se acercó y vio a sesgo del vidrio templado la figura de katt enjabonándose su curvo cuerpo, lo que lo notoriedad de sobremanera, vió que en el domicilio estaban las braguitas recién usadas por katt, empapadas con los fluidos vaginales de ella a raíz de la impaciencia de la plática que habían tenido mientras el espacio.
Andrés ejemplar dentro sus manos las tanga de Katt y las olfateó despaciosamente, cerrando los ojos excesivo alterado bajó el cierre de su pantalón y saco su verga que actualmente estaba tremendamente hinchado y derecho y comenzó a masturbarse frenéticamente inclusive descargar su caseína adentro de la indumentaria interior de katt. Al escuchar que la regadera se cerraba, tomó las slip de katt y las guardo en su saquillo. Corriendo a disfrazar en un closet frente a la hamaca.
Katt salió del ablución con su cabello arrollado en un tocado y cobertura por una toalla, la ropaje que usaría estaba lista sobre la yacija, al mismo edad, por una ranura del closet, Andrés la observaba y se quedó desprovisto aliento en el tiempo que la bella pelirroja desnudó su hermosa perfil para agotar de secar su cuerpo. Andrés se quedó carente aliento, al ver sus grandes y firmes pechos rebotar en cada paso, sus erectos y rosados pezones, su diminuta talle, sus anchas caderas y trasero respingón, y unos velludos labios vaginales.
Katt tomó de la mesita de tinieblas una crema humectante que comenzó a untar por sus brazos, sus pechos, su talle, y cada una de sus piernas, la visión que tenía Simon era excelente, actualmente que el closet se ubicaba frente a la hamaca. Katt puso una cara de traviesa y volteando a los lados a modo “asegurándose” que no había ninguna persona aledaños se tiró boca arriba en la catre, comenzó con cada mano suavemente con las yemas de los gordo a acariciar cada uno de sus pezones inclusive dejarlos erectos, cerrando los ojos su inspiración se volvió más agitada y una risita de placer se dibujaba en su aspecto, mientras su mano diestra seguía acariciando uno de sus pezones, con el gordo medio de su mano siniestra comenzó a acariciar su matriz inclusive notar a modo esta se mojaba cada vez más.
Mientras tanto Andrés no podía contener la erección en su pantalón y mientras Katt se acariciaba el hizo lo propio, pero esta vez lo hacía suavemente, al cadencia de los movimientos de Katt, imaginándose haciéndole el afecto, lo estaba disfrutando muchísimo.
Katt separó aún más sus piernas, dándole una mejor visión a Andrés, moviendo su extremo medio en círculos comenzó a sentir tanto este se llenaba de sus jugos, cerraba los ojos y se mordía los labios, y comenzaba a plañir, mientras pasaba la impregnación de la entrada de la matriz a su clítoris, resbalando deliciosamente sus anular sobre su botoncito hoy hinchado, Katt comenzó a dar pequeños gemidos pronunciando el nombre de “Andrés” mientras continuaba sus caricias decía “si, Andrés si, hazme tuya, mmmm”
Andrés al escuchar su nombre en los labios de katt no pudo contenerse más y soltó un poderoso surtidor de secreción, pero la fogosidad bajo de inmediato en el momento que comenzó a sonar el teléfono de katt, ella se levantó a buscarlo dirigiéndose arriesgadamente al closet adonde estaba ignorado Andrés.estudiante-erotica

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